Reseña crítica a propósito de

Bebé



10.03.2007 | Irene Domíngez-(El Gallinero)

"Un texto ingenioso y refrescante, aderezado con unas interpretaciones plagadas de matices, entre las que cabe destacar las camaleónicas Victoria Salvador y Lola Moltó. El buen hacer de estas dos secundarias de lujo..."


El pasado jueves asistía a la representación de Bebé de la Compañía de teatro La Pavana. Fue en el Círculo de Bellas Artes, dentro de la Muestra de Teatro de las Autonomías.

Bebé es una obra para los amantes del humor negro. La crítica mordaz provoca la carcajada contenida en el espectador que abandona el teatro con la sensación de haberse reído por lo que no debía. Los protagonistas son una pareja de padres neuróticos y desequilibrados que no están preparados para la paternidad. Tanto es así, que son incapaces de determinar el sexo del bebé aún cuando este ya ha nacido. Lo que surge de esta desquiciada pareja es Natacha, un niño educado como una niña durante toda su adolescencia, plagado de traumas y con una preocupante propensión a arrojarse bajo los autobuses. Y, sin embargo, será este personaje quien dé el toque lírico a la obra y en manos del cual quedará la esperanza del cambio, sintetizada en un balsámico final, que es como un caramelo en boca de un espectador reconfortado tras más de hora y media riéndose de la desgracia ajena.

Un texto ingenioso y refrescante, aderezado con unas interpretaciones plagadas de matices, entre las que cabe destacar las camaleónicas Victoria Salmerón y Lola Moto. El buen hacer de estas dos secundarias de lujo, ayuda a recrear los distintos espacios en los que se desarrolla la acción ya que la escenografía permanece estática a lo largo de toda la obra. Una escuela abandonada como metáfora del desastrado mundo interior de los protagonistas.

El único punto negativo fue el desgaste vocal de los actores, que se dejaron las cuerdas en más de una ocasión llevados por el sentimiento de la escena.



Más información en www.lapavana.com