Reseña crítica a propósito de

Una jornada particular



31.10.2011 | Javier Paisano-(Diario de Sevilla)

El referente era casi insuperable: la película de Ettore Scola interpretada por Sofia Loren y Marcello Mastroianni. Y, sin embargo, La Pavana ha conseguido con la exquisita y certera versión de Rodolf Sirera y la interpretación de Victoria Salvador y Rafael Calatayud que olvidemos el antecedente para disfrutar con pasión de este montaje que nos sumerge en esta entrañable historia de dos soledades.


Sirera ha realizado un encomiable trabajo convirtiendo la Roma mussoliniana en un Madrid franquista que se adapta como una segunda piel al espíritu del original. El resto se mantiene fiel al texto que Scola llevó al cine.

El encuentro entre el ama de casa sin ilusiones y el homosexual represaliado sigue provocando treinta y cuatro años despúes la misma emoción gracias al excelente dibujo de los personajes y a la buena construcción del guión. La unión, sólo por un día, de dos seres totalmente diferentes pero hermanados en su desamparo provoca que Una jornada particular mantenga su interés a pesar de algunos avances, más en el campo legal que en el social, en la consecución de derechos por parte de los homosexuales.

Rafael Calatayud, director, con relativos pocos medios plantea un escenario paralelo en el que cada personaje aparece en su espacio pero que que fácilmente se intercambia creando un mundo complementario entre las dos casas.

Las imágenes del vídeo del principio marcan, con acierto, la realidad en la que vive Antonieta y nos introducen en aquella España franquista.

Calatayud está soberbio, pero Victoria Salvador roza la maravilla en su monólogo porovocando uno de esos momentos mágicos que sólo los grandes pueden ofrecer.



Más información en www.lapavana.com