Reseña crítica a propósito de

Una jornada particular



16.03.2011 | Roberto Herrero-(El Diario Vasco)

La amistad que surge entre los protagonistas es el núcleo de esta pieza que se disfruta con gusto gracias a una serena interpretación y a una trama que consigue emocionar con paso lento


La compañía valenciana La Pavana es una sólida y veterana formación con un currículo de lo más interesante, aunque su presencia en San Sebastián sea menos habitual de lo que sería deseable. En esta ocasión se han fijado en la excelente película de Ettore Scola, interpretada nada menos que por esa pareja de oro que formaban Marcelo Mastroianni y Sophia Loren. La historia original ocurría en la Italia de Mussolini y la visita que Hitler hizo en 1938. La versión de Sirera nos sitúa en el Madrid de 1940 y sus dos personajes protagonistas siguen siendo una ama de casa solitaria, aunque tiene marido y seis hijos; y su vecino, un homosexual al que España ya se le ha convertido en una cárcel.
La amistad que surge entre ellos es el núcleo de esta pieza que se disfruta con gusto gracias a una serena interpretación y a una trama que consigue emocionar con paso lento. Sobra un poco el despliegue visual de tanto desfile y brazo en alto, aunque, en cambio, la introducción servida también en imágenes deja al espectador ya metido en la historia, con la suficiente información para dejarse llevar por lo que de verdad importa, esos dos micro mundos que se encuentran por un corto espacio de tiempo para poner un punto y aparte en sus vidas. Montaje intimista, poco vistoso si se quiere, pero de esos que dejan poso.



Más información en www.lapavana.com