Reseña crítica a propósito de

Una jornada particular



18.10.2012 | César López Rusell-(El Periódico de Catalunya)

Buen salto del cine al teatro. Una jornada particular, del cineasta Ettore Scola, con montaje a cargo deLa Pavana, sorprende por la buena factura al público del Teatre Gaudí.


Rafael Calatayud dirige y protagoniza junto a Victoria Salvador el montaje sobre el filme italiano. No es la primera vez que se lleva al teatro esta conmovedora historia del encuentro de dos seres víctimas de la sociedad fascista. Josep Maria Flotats y Anna Lizaran encarnaron hace 18 años los roles que en la cinta recrearon Sofía Loren y Marcello Mastroianni. Ahora, con menos repercusión mediática pero muchas dosis de buen teatro, lo hacen estos excelentes intérpretes valencianos, apoyados por la magnífica versión de Rodolf Sirera. Esta adaptación sitúa la trama en el Madrid de 1940 en lugar de la Italia de Mussolini. La familia de Antonieta sale a la calle para festejar la visita de Heinrich Himler, que llega a España para preparar el encuentro de Franco con Hitler. La producción audiovisual de la obra ofrece imágenes de la acogida del jerarca nazi. Ella, sometida al papel de engendradora de hijos y ama de casa-criada, se queda en casa, pero pronto llega el encuentro con Gabriel, locutor de radio y homosexual condenado por el régimen a ser deportado. La sensibilidad y empatía entre los dos hace aflorar momentos de gran intensidad dramática. La obra pasa volando.



Más información en www.lapavana.com