Reseña crítica a propósito de

El buho y la gata



18.12.1989 | Emilio Mayorga-(Qué y Donde)

Una enérgica y espléndida Angela Castillo (Doris), y un deliciosamente ajustado Caries Pons (Félix), hacen las veces de putilla que dice ser reputada modelo, y un intelectual de kiosco que se pretende escritor de altos vuelos. 


El Mussol i la gata

Teatro anglosajón el de estos días en nuestras carteleras. Curiosamente, muy pocos años antes de El León en Invierno estrenaba Bill Manhoff, también en Broadway, este The Owl and the Pussycat. (Es curioso observar cómo gran parte del teatro norteamericano, adaptado y actualizado a estas latitudes, siempre posee un acusado perfume cinematográfico tenga o no tenga referencias reales fílmicas. De todas formas, no es éste el espacio de estirar esta impresión.

Una enérgica y espléndida Angela Castillo (Doris), y un deliciosamente ajustado Caries Pons (Félix), hacen las veces de putilla que dice ser reputada modelo, y un intelectual de kiosco que se pretende escritor de altos vuelos. El texto se quiere ilustradora parábola sobre el autoengaño. Pero lejos de trabajar el visitadísimo y siempre fascinante juego de dos palabras muy sospechosas: la verdad y la apariencia (y que es el tema de cosas tan dispares como El Buscón de Quevedo y Con la muerte en los talones, de Hitchcock entre infinidad de peregrinos ejemplos), desliza sus intenciones hacia el discurso más directamente moral. El Mussol i la gata quiere explicar la mediocridad, y lo que es más irritante, formula soluciones para superarla. Cuando al final de la obra entre risas y llantos purificadores, se confiesan el uno al otro lo que son en realidad: una recepcionista y un librero, parece que la situación exigiría unas letras impresas en el telón, que a modo de aforismo medieval, consignara la enseñanza de esta guisa: aceptarte y a los demás felizmente aceptarás o bien, el problema no es cambiar sino aceptarse. Para tan sorprendente viaje, Manhoff invierte pesadas alforjas. La obra se resiente de su propio peso.

Lo que hace más leve esta operación, es el género al que,se adscribe El Mussol i la Gata, la comedia. Sin los diálogos (y que no siempre son brillantes), sin estos dos actores, Angela Castillo y Caries Pons, (que sí son siempre brillantes), y sin otros afeites. El Mussol i la Gata delataría su inoportunidad.

 



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