Reseña crítica a propósito de

La mujer de negro



20.02.1993 | Carlos Bacigalupe-(El Correo español)

Buena labor la de ambos actores y una estupenda disposición escenográfica de los elementos que conforman el conjunto.


UN MIEDO DE MIEDO

 

Que el teatro es imaginación y trampa y que ambas virtudes debidamente coordinadas producen efectos apabullantes es ejemplo que se nos muestra en esta función. Sólo dos actores y algunos elementos de apoyo - un arca, una silla, una banqueta...- son capaces de originar momentos de terror sin cuento. En su apoyo acuden, no podía ser de otra manera, los ruidos, las luces y las transparencias.

Al espectador se le advierte que un actor y un incipiente escribidor de historias van a intentar representar una que al personaje todavía le cuesta temblores.En principio, todo parece que puede desembocar en un ejercicio actoral compartido, m·s o menos feliz que otros. Pero no, la pieza va tomando cuerpo, el termómetro del interés sube grados constantemente y hay un momento en el que ya el espectador se engancha sin condiciones.

Y todo ello,(bendito teatro), siendo los asistentes cómplices de la trampa que el propio teatro nos est· tendiendo. No es una calesa ese arca con la banqueta encima ni la silla el caballo, pero incorporados los personajes al pescante y con los cascos trotando gracias a los efectos sonoros, parece que huyéramos de la ciénaga enneblinada donde vive la misteriosa dama de negro.

No es que Grotowsky con su "teatro a lo pobre" tuviera toda la razón o que los valencianos de Pavana Espectacles sigan al ya casi olvidado teorizador. Es que el teatro es su estado más puro - el de la calle y plazas, con cortinas que son palacios y sillas que simulan tronos.- se nos aparece de esta guisa, desnudo de cualquier artificio que no sea el del ingenio.

Buena labor la de ambos actores y una estupenda disposición escenográfica de los elementos que conforman el conjunto. SerÌa interesante como con gran acierto han hecho en Barakaldo que los críos acudieran a este tipo de funciones por ver cuál es la esencia del teatro, cuál su fundamento. Al menos los que siguieron la función del viernes lo pasaron bomba con este miedo de miedo.



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