Fernando Herrero
El Norte de Castilla ·

Hedda Gabler (2004)

El espacio escénico tiene atractivo y la utilización de la luz, generalmente en tonos oscuros, responde a ese drama sórdido que viven los personajes. El flagelo ibseniano se fue mostrando, a lo largo de la representación, mediante la buena voluntad de unos actores enfrentados a uno de los textos más difíciles de la dramaturgia del siglo veinte. Aplausos para todos.

Texto de terceros reproducido tal como se publicó.