Enrique Herreras
Levante ·

El Crim de la Germana Bel (2014)

Dominique, níque nique. Por qué un director elige un texto? Me hice esta pregunta durante la representación de esta obra de Frank Marcus. Conoriendo la trayectoria de Rafael Calatayud pensé en que su eje son las relaciones femeninas y que se juntan estas relaciones personales dentro del ámbito del mundo del espectáculo. Otro aliciente es que se trata de un drama con canciones. Si bien es cierto que el textor que llegó a ser película (The killing of Sister George, de Robert Aldrich), tiene muchos alicientes para lucirse en la puesta en escena, no tanto para los espectadores. Al menos para mí. La historia de amores y desamores me parece tópica? por mucho que contenga un ambiente femenino y lésbico. La trama, aderezada con la personalidad de la protagonista, muy diferente al papel de la monja que interpreta en una serie popular, tiene un punto sentimental de las historias interiorizadas, pero el desarrolio de conflictos está realizado con poca originalidad. Pero ya lo he dicho, el texto se abre a la exhibición de la dirección, y Calatayud lo hace claramente. Porque si son los efectos paralelos (canciones, etc.) las que en parte salvan el núcleo textual, el director propone una radiante e original puesta en esrena a partir de la ingeniosa idea de centrar la acción en un plato cinematográfico (magnífica presencia del panel movible), lugar de encuentro de ese recorrido emocional de dramas teaírales cargados de tensión que tanto encandilan al director. El resaltado es una atmosférica teatralidad, perfectamente iluminada por Caries Alfaro. Y la dirección de actrices es brillante. Me interesó el trabajo de Teresa Vallicrosa, a quien no conocía. A ella se une la presencia escénica de Anna Casas, que se luce más en los momentos sentimentales; la precisión de María José Peris y la divertida y encantadoramente impetuosa Amparo Fernández. Cuatro buenas voces. Gozosos momentos cantados. Y un tono general que logra que salgamos del teatro recordando dichas canciones (no sólo Dominique, nique, nique) y cargadas de imágenes de una dramática belleza escénica.

Text de tercers reproduït tal com es va publicar.